Cuando no te veo finjo que te olvido. Pero cuando me vuelves a sonreir vuelvo a caer y comprendo que yo siempre seré tuya, pero tú, mi deseo más grande nunca seras mio. Nunca lograré ningún abrazo de esos que me imagino en los momentos más difíciles, ni ningún beso de aquellos que siempre soñé justo después de esa sonrisa tuya, tan peculiar. Ni tampoco ese futuro, esa vida contigo que siempre esperé. Pero, pensandolo bien me conformo con esa mirada que a veces me regalas. Esa que yo te devuelvo, y así, solamente así, lo demostramos todo y más, y comprendemos que una mirada es suficiente para, entendernos, ayudarnos y comprender que siempre estaremos en mente del otro y que nunca nada ni nadie nos separará.
* Aineta *
7.1.08
Subscriure's a:
Comentaris del missatge (Atom)



Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada